miércoles, 8 de febrero de 2017

DONDE SÓLO HAY AMOR




Queríais verme subido a una escalera hasta vuestro balcón, disfrazado de príncipe y que os rescatase de los lestrígonos, del airado poseidon, de las furias, de los cíclopes que os tenían presa.
De alguna manera lo hice, devolví el brillo y la sonrisa a vuestros ojos hasta el último día.
Vos me regalasteis una última sonrisa con la que seguir con mi camino y con la que aliviar el dolor y llenar la profunda oquedad que quedó en mi alma.
No fue un milagro, sólo fue el amor.
Ya no volverán los infiernos, ni los monstruos. No caben.
Porque donde el amor se halla, acompaña la dicha, se pierde el miedo y los caminos se tornan como mas llanos, como el paseo por una arboleda de las que abundan en vuestro verde y hermoso país.
Donde el amor se halla, no caben miedos señora, solo dicha, alegría, proyectos compartidos, música en los corazones, en las miradas, en el tacto, música de estar vivos, sinfonía de amantes, de colores.
Sin embargo, la música sigue y vos no estáis. ¿qué ha quedado entonces, qué hace el milagro?

Roger. (Pablo Sueiro)

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